Lo Parlar d’Aiguaiva

Los aguavivanos nos sentimos orgullosos de haber conservado el habla de nuestros mayores, popularmente llamada “xapurriau” , un calificativo que se utiliza no sólo para designar en general a las diversas hablas catalanas de Aragón, sino también para las hablas gallegas de Asturias, León y Zamora, así como para algunas hablas castellanas del País Valenciano o las catalanas de Murcia. Este calificativo es producto de la supuesta contradicción entre ser de una comunidad autónoma y tener como lengua materna una lengua distinta de la mayoritaria. El Gobierno de Aragón designa oficialmente el habla de Aguaviva como “catalán de Aragón – català d’Aragó”(1), entendiendo este término no en sentido lingüístico, sino geográfico, de la misma manera que se puede hablar del castellano de Madrid o del de Torrelodones sin que ello implique que estas hablas constituyan áreas dialectales castellanas características.

Nuestro municipio se encuentra en la parte oriental de la comunidad autónoma de Aragón, donde se localiza una franja territorial, denominada como: “Franja de Aragón”, “Franja de Poniente”, “Franja Oriental”, “Marcas de Poniente”, “Marcas de Aragón”, “comarcas orientales de Aragón” o incluso “La Raya de Aragón” dentro de la cual se sitúa Aguaviva o “Aiguaïva”, así pronunciado por sus vecinos. También, haciendo alusión a su río, recibe el nombre de Aiguaviva de Bergantes en otras partes del estado para diferenciarla de otros municipios que llevan este mismo nombre en las provincias de Soria, Girona y Tarragona.

Por tanto, el habla aguavivana se sitúa dentro del catalán noroccidental que comprende toda la franja aragonesa de lengua catalana que va de Aneto al norte hasta Aguaviva al sur, e incluye además la provincia de Lérida, el pequeño estado de Andorra, así como las zonas de Tortosa y de Morella. Dentro de esta área dialectal la nuestra destaca por la presencia del diptongo ia en la “e” abierta [tiarra, cial, pial, …] que se documenta también en todos los pueblos de los valles del Mezquín y Bergantes, así como en algunos, pocos, del Matarranya y de la comarca valenciana de Els Ports.

Frente a todas las restantes hablas catalanas, ya sean las de Aragón, Baleares, Cataluña o el País Valenciano, la aguavivana mantiene con gran fidelidad la lengua del período clásico, la usada, junto con el aragonés, en las cancillerias de nuestros antiguos reyes: no enmudece la r final [pujar i no pujà], mantiene la s y la j, ge, gi sonoras sin confundirlas con las sordas [casa y no cassa, roja i no rotxa], distingue entre ce, ci, z i s [cera y no sera; cial y no sial; caza y no cassa] donde debe incluirse también la distinción entre dd (2) i tz [dodde, tredde y no dotze, tretze como en el habla de La Codonyera], un rasgo este último, casi específico de nuestra habla, ya que solamente lo compartimos con las de La Ginebrosa y La Torre (Torrevelilla).

Con razón no nos faltan motivos para estar orgullosos de nuestra habla y de su conservación.

(1) “La ley 3/1999, de 10 de marzo, del Patrimonio Cultural Aragonés, en su redacción vigente, establece que el aragonés y el catalán de Aragón, en los que están incluidas sus variedades dialectales, son las lenguas y modalidades lingüísticas propias a que se refieren el artículo 7 del Estatuto de Autonomía de Aragón de 2007”.

(2) Es propia del dialecto aguavivano la “d ápico interdental africada sonora”, es decir, que tiene el mismo punto de articulación que la – z – pero es africada y sonora. Esta – d – es el resultante aguavivano del grupo romance d’ce, y, corresponde, por tanto, a la tz catalana” [dode] =’dotze’, [sede] = ‘setze’.


Caracoles
Otra de las costumbres de la localidad, heredada de nuestros antepasados, es la de comer los “Caracoles a la loseta -Caragols a la lloseta”. Se ponen los caracoles boca abajo en una losa, encima se les pone un buen manto de hierbas secas -fonoll- y se le prende fuego. Cuando los caracoles empiezan a chillar, ya puede quitarse los restos de las hierbas quemadas, y comer los caracoles untados en ajo y aceite o sal. A gusto. Tener servilletas a mano.