En Aguaviva encontramos representadas las cuatro denominaciones de origen de que dispone la provincia de Teruel, un hecho que demuestra la riqueza y calidad de la despensa y del recetario tradicional de Aguaviva.

Aceite de Oliva del Bajo Aragón

Gracias a las excepcionales condiciones ambientales de clima y suelo, el Bajo Aragón Histórico es una de las principales regiones productoras de aceite del Norte de España, lo que permitió que en 2001 la producción oleícola de estas tierras fuera reconocida por la Unión Europea con la Denominación de Origen Aceite del Bajo Aragón.

Su aspecto limpio, sin turbiedades; su color dorado, recuerda al oro viejo y su aroma afrutado, que evoca al del propio olivo; resultan las cualidades definitorias de un aceite que, para ser reconocido por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen debe ser únicamente de calidades Virgen y Virgen Extra resultado de la transformación de las olivas mediante procesos exclusivamente mecánicos, evitando todo tratamiento químico que altere la calidad del producto. Otra de las singularidades de este aceite radica en las variedades de olivo cultivadas, destacando la conservación de la variedad Empeltre, autóctona de estas tierras.

Melocotón de Calanda

Bajo la apelación geográfica Melocotón de Calanda se incluye, únicamente, aquellos melocotones de la variedad “amarillo tardío” procedente de las especies Prunus persica, Sieb y Zucc, producidos en apenas 1.000 ha de 44 localidades del Bajo Aragón Histórico y que previamente han pasado los estrictos controles de calidad que impone el Consejo de la Denominación de origen.

En lo que respecta a sus cualidades organolépticas, se trata de un melocotón de un particular color amarillo crema -sin marcas ni impurezas que alteren su aspecto-; de tamaño generoso, con un calibre mínimo de 68 mm; y una carne dura al tacto pero de sabor especialmente dulce.

En virtud de esta calidad y de las múltiples particularidades que presenta, el Melocotón de Calanda puede considerarse como una de los productos más singulares de la despensa turolense. En primer lugar, se trata de un melocotón que tan solo se recolecta entre finales de septiembre y finales de octubre, por lo que apenas dura en los mercados unas pocas semanas, convirtiéndose así en una pieza muy codiciada que no puede consumirse fuera de temporada. Además, justo en el momento en el que el melocotón comienza su maduración, cada pieza es protegida en el propio árbol con una bolsa de parafina durante al menos 9 semanas previas a su recolección. Esta técnica no sólo asegura una maduración homogénea del fruto, sino que lo protege de posibles plagas, evitando así su tratamiento con productos químicos.

Jamón de Teruel

La Denominación de Origen Jamón de Teruel, la primera de estas características de España, nace en 1984, poniendo en valor uno de los mejores jamones del país.

El jamón de Teruel proviene de la selección de las razas de cerdo blanco Landrace, Large White y Duroc. La selección genética en origen, las excepcionales condiciones climáticas de la provincia y la experiencia de los maestros jamoneros turolenses son la base de un producto único por su sabor y cualidades nutricionales.

Además, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jamón de Teruel asegura que toda pieza seleccionada cuenta con al menos 14 meses de curación y se encarga de velar porque tanto la cría del animal como el proceso de elaboración del jamón se realice íntegramente en la provincia de Teruel, tal y como estipula el propio Reglamento de la Denominación.

El resultado es un jamón de sabor suave, con el punto justo de sal y presenta un porcentaje importante de grasa infiltrada, cualidad que solo presentan atesoran los jamones más calidad.

Ternasco de Aragón

Por Ternasco de Aragón se entiende toda aquella carne de cordero certificada por el Consejo Regulador de la Indicación Geográfica Ternasco de Aragón procedente de tres razas autóctonas -Rasa Aragonesa, Roya Bilbilitana y Ojinegra de Teruel-.

En cuanto a las cualidades culinarias de esta carne destaca su aspecto rosado, con un bajo porcentaje de grasa, así como su sabor, muy suave, dado que los corderos son alimentados exclusivamente en leche materna y cereales.