Iglesia Parroquial de San Lorenzo

Edificio construido en el siglo XVII que se emplaza en la parte más alta de la población. Su cabecera se abre hacia una gran plaza. Del conjunto de este templo barroco destaca su torre-campanario, en el lado de la Epístola, y la capilla del Misterio, situada en el del Evangelio, con su característica planta de cruz griega y su esbelto cimborrio de ladrillo.

Esta iglesia -construida sobre la obra gótica anterior- es de planta rectangular y cabecera poligonal sobresaliente. Está estructurada en tres naves: la central de mayor anchura y altura que las laterales. La nave central se cubre con bóveda de cañón con lunetos (que se adapta en la zona de la cabecera a su planta poligonal) y las naves laterales, con cúpulas vaídas.

En su interior tienen un claro protagonismo las grandes pilastras lisas y el amplio entablamento, también liso, situado sobre ellas. En la zona de los pies se dispone un coro alto. La capilla del Misterio se concibe como una obra independiente unida al gran templo parroquial.

Tiene dos portadas: la principal, a los pies, y una lateral –la portada de la Eucaristía- emplazada en el lado de la Epístola. La principal, muy sencilla y estructurada en dos cuerpos, está enmarcada por una gran fachada con grandes paramentos lisos recorridos por sencillas pilastras. La portada lateral por su interés merece una atención especial. A los pies e incluida en la fachada principal del templo se eleva su gran torre campanario.

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Ermita de Santa Bárbara

Se trata de una sencilla edificación de una sola nave, cuya construcción data de los siglo XVII y XVIII. La mayor parte de ella está construida en mampostería, reservándose la piedra sillar para las esquinas, arcos y portada.  El protagonismo recae en su cúpula sobre pechinas que exteriormente se manifiesta o trasdosa en un cimborrio de planta poligonal, en concreto, octogonal. En sus pies se desarrolla un profundo atrio que presenta un amplio arco en el frente y dos de menores dimensiones en sus laterales. Su fachada presenta remate de perfil mixtilíneo.

En su origen, el acceso a la ermita se hacía a través de una sencilla portada situada al fondo del atrio y definida por un arco de medio punto flanqueado por pilastras lisas que sostienen un entablamento que tampoco presenta decoración. Sobre él se dispone una pequeña hornacina de fondo avenerado –hoy vacía- que está enmarcada por una moldura que sirve de remate de la portada y que se curva en esta parte central. Debido a la gran cantidad de celebraciones que allí se realizaban poseía una amplia sacristía y un coro.

Pascual Madoz se refiere a esta ermita en su Diccionario de 1845-1850 e indica que su “edificio es sólido y capaz; carece de renta y sostiene el culto la devoción de los habitantes”.

La festividad de Santa Bárbara antiguamente se celebraba mucho. Se hacía misa en la Ermita y después se repartía vino entre los presentes. Para Semana Santa, el Jueves Santo (eliminar coma) se hacía procesión hasta allí, donde se encontraba expuesto el Santo Cristo. Esta tradición sigue realizándose en la actualidad con el Vía Crucis por los alrededores de la Ermita. Durante la Feria de noviembre también se celebraba misa allí, y tras el incendio de la iglesia de San Lorenzo en 1912 (eliminar coma) se usó como lugar donde realizar misas hasta que se pudo adecentar de nuevo el templo.

Esta ermita también sufrió los desastres de la Guerra Civil. Al igual que el resto del pueblo, en marzo de 1938 fue bombardeada por la aviación italiana, aliada de las tropas sublevadas del general Franco. Toda la cubierta fue destruida, quedando solamente las paredes en pie.

Durante años estuvo en un estado de total abandono, hasta que en la década de los 90 comenzó su restauración. No fue una restauración al uso, sino que en ella se mantuvo la parte antigua y la parte que faltaba se reconstruyó dando un contraste y un toque de originalidad entre lo nuevo y lo viejo.

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Ermita de San Gregorio

La ermita es una construcción en sillarejo y mampostería del siglo XVII. Presenta planta hexagonal cubierta por un tejado piramidal. En cada uno de los lados se abren vanos de forma elíptica.

En el interior se observa la bóveda elíptica de gajos, en éstos se encuentran los vanos u óculos. Esta bóveda se apoya sobre entablamento, entre las pilastras que lo sostienen se abren hornacinas de medio punto.

En el exterior presenta un atrio cubierto a dos aguas, la fachada es de perfil mixtilíneo y la portada se abre con arco de medio punto.